miércoles, 12 de febrero de 2014

Escribir...En la cara.

Siento que se agota el tiempo
y el camino hasta el verano
se hace largo y es extraño

Que todo el tiempo que he perdido
mirando un folio en blanco,
es camino desandado.

Algún día escribiré una canción
con la arena del zapato,
con bolsillos llenos de versos,
con tu llamada llorando.

con los problemas resueltos,
con un amor contado...
...desde el punto de vista
de un verso. Sin rima. Sin llanto.

Algún día escribirán mis manos
la rabia de un incendio,
que dejas siempre al decir:
"como un hermano",

o describirán tus labios
en otros labios,
o descubrirán tus dedos
en otros lados.

Escribiré estribillos
como los que escriben
los soldados del Galileo.
Como un Suárez desesperado
Como un Boza simplificado.

Escribiré  cuando llegue el verano,
cuando pasen tus estaciones,
cuando reciba el aplauso...

...en la cara.


viernes, 7 de febrero de 2014

Parque de Condenados

Del fondo de la demolición de sus valores nacen ventanas, negras como el asfalto de la carretera que le lleva al parque. Lluvia, el frío del mes que le vio nacer, cuchillas de aire, témpanos en la nariz, y las manos... las grandes perdedoras de esta batalla. Camina encorvado, es el pico de un cuervo cuando avanza envuelto en plumaje negro. ¿quién es más carroñero a estas horas de noche, la sombra que le pagará o la sombra que coge el dinero?
En el parque ángeles lloran hielo cuando llega. Cambia su cara, saca un pañuelo, guarda el resto, los va a necesitar. ¿Qué es ese ruido? ¿Por qué no le asusta? Se oyen dientes chistando, lenguas secas, bocas llenas. Él avanza hacia el arbusto, cada día es más rápido. Cada día le calan y le conocen antes.
 Es el parque de los demonios, de quienes después beberán tras un "lo más fuerte que tenga por favor", los "sin traje". Aqui las manos se aferran a la piel de quienes sostienen verde, se arriman, se agachan, se hielan, y se van  de allí siendo un poco más demonios...un poco menos ángeles.
Es el parque de los condenados, de los que confunden la entraña del pecho con las cremalleras, con los vaqueros...con las rodillas...con el dinero.

martes, 14 de enero de 2014

La lista de la compra.

Llena falta de leche y huevos,
que me llena de fría tristeza,
y de la larga vergüenza
de una vida llena de pobreza.

Llena ya la nevera de hambre,
y de comida hecha de aire
y de tanta pena como sale
del llanto de a quien no le vale

vivir. De quien olvido comer,
que quien olvidó reir.

Arroz en los platos.
Agua en los vasos.
Leche en las tazas.

Arena en las bocas.
Sal en los labios.
Cal en la llaga.
 
Pan en las manos.
Polvo en los zapatos.

Como herencia 
recuerdo de mi madre 
la tendencia
de llenar un alma de hielo
de un tropel de congelados.

Como ejemplo tengo,
la manera de calmar a un demonio
que me ruge a mediodía,
Almuerzo, merienda y cena.
Que me devora por la noche.
Que me despierta cada hora.

Tengo el recurso del azúcar
a palo seco.
De la sal, del pan,
(el día que toca)

Me daría pena la lista de la compra
o los supermercados. 
Me daría pena la cola de gente 
en la pescadería.
Me darían pena las madre
negándoles cosas a sus hijos. 

Me daría pena...
...si comprase alguna vez.

Pero como no compro
me apena la leche,
me apenan los huevos,
me apena el frío,
la vergüenza,
la pobreza.

La pobreza sin nombre, porque si lo llamas pobreza entonces las mujeres embatadas te recriminan y comienzan sus discursos sobre África, sobre el agua, "cómo está el mundo" "y nosotros quejándonos de cualquier cosa". Se arropan las batas, cierran bien un carrito de la compra lleno de bolsas que rebosan y se van medio indignadas. Y el que se queda con mal cuerpo eres tú,
que ni carrito,
ni bolsa, 
ni rebosa.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Patria, Reloj y Castillo.

Será escribiendo sobrevenido
por la brevedad de ideas que me asaltan
cuando oiga venir trotando inquisidores.
Serán patriotas enfundados en banderas
y abrigados de sus "antaños"
los que confundan al final el patriotismo
con la sordera que provocan
versos recitados de oído,
versos como si fueran prosa.

Será hablarle siempre a un pedacito de futuro,
que toma la forma de una ventana,
y me deslumbra en este hogar, que no es mío,
lo que me hace a la vez hablarle a quien no llega,
contemplando relojes y calendarios
como si fueran cuerdas en mi barranco.

Serán los pies de escarcha,
o el lado oscuro de la cama
sobre el que se aposta una sombra ondulada
que a veces me recuerda a quien no estaba.
Será el confundir mi guitarra con mi amante,
mi sonrisa con la espada,
y mis dedos con la tortura
de estar creciendo enterrado en fuertes
de sábanas, mantas y almohadas.
Las paredes de este castillo diminuto que es mi cuarto,
me contemplan mientras me acurruco,
libro en mano,
y apago luces,
y me tapo,
y me dejo asolar,
y me apago.


sábado, 16 de noviembre de 2013

Hush

Chsss,
deja que entre en silencio. Me duelen los gemelos de la pierna derecha de ponerme de puntillas intentando alcanzar. Con un equilibrio cogido por hilos me estiro y mis dedos casi llegan. Cierro los ojos esperando un mesías más actual, uno nuevo salvador que no arroje tantas piedras en esta lapidación.

Y es precisamente esta dilapidación de energía, este despropósito de esfuerzo el que tira de todo mi lado derecho y lo noto como un desgarro de abajo arriba, de dentro afuera. Y cuando lleva esa cuchilla interna al dedo, tiembla. Y tiemblo yo con él, y simplemente mis músculos dicen "ya".

Tú allí arriba,
tras una marabunta de sombras, tras el velo de tu templo, imposible de rasgar. Tú, Sin Nombre, Tú, Sin Rostro. El "no llegado", la "nunca vista", el "no" de mi "¿Hay alguien?".

Tú allí arriba,
Yo aquí abajo, intentando hacer de este cuerpo un santuario con la esperanza de acabar con el cementerio que es a día de hoy.


domingo, 20 de octubre de 2013

En medio / Define Amor

Yo soy la espada que quiere cortar vuestro aire.
Yo soy la comida entre los dientes y la garganta.
Yo soy la piel entre la sangre y la cuchilla,
soy la pluma entre la tinta y el dedo tembloroso,
el zapato entre el pie y el suelo.

Yo...
soy mi propia espalda,
que se revuelve en sueños
y creo ver reflejada
en tu cara.

Yo...
me replanteo el mundo
como un paralelismo cruel
sólo para dos.

Yo soy la viga en mi propio ojo,
el hedor entre el muerto y su ataúd.

______________

Eligiría en entre todos los complejos,
aquel que más odiarais los dos,
y pasaría un dedo por él
a modo de rezo.

Me importan vuestras miserias,
pero nunca me harían temblar
a la hora de dormir a vuestro lado.


jueves, 3 de octubre de 2013

Déjame entrar.

Se mantiene cerca
de un árbol caído.
Sus manos se entremezclan
espoleándome.

Maldito por la luz
que está a punto desaparecer.
todo lo que veo
es su boca que al hablar
perturba el cielo.

Dice: "Aguanta mi amor,
no tengas vergüenza,
yo te envolveré en mis brazos
y sabrás lo que es estar a salvo."

Déjame entrar. Digo.
Déjame entrar en tus brazos.